domingo 5 de julio de 2009

Gaze Missed Capitulo 1 parte 1

 
>Cintia<

Los truenos no paraban de resonar en las paredes de la escuela Ancos, mientras una lluvia torrencial caía.  Ningún animal se acercaba a sus terrenos, pues le tenían respeto a todos los seres que la habitaban. Ahora que me encuentro delante de su gran portal, puedo sentirme como esos animales. Aterrorizada.  Me encontraba en un pequeño pueblo, aunque no sabía donde se encontraba, ya que me dormí en el autobús. Suspiré. ¿Por qué mi abuela me matriculó en este colegio? Toda la zona estaba rodeada de árboles, parecía un bosque.

-¿Quién anda ahí?-gritó una gastada voz desde las sombras de las torres.

Pegué un salto al no esperármelo, mientras miraba a mi alrededor alerta, agarrando fuertemente el paraguas. Un hombre anciano, bajo de aspecto demacrado vestido con un abrigo de lana gastado, me miró fijamente con sus ojos azul claro. Un escalofrío me recorrió entera. Parecía un fantasma.

-Oh, usted debe ser la señorita Santana-sonrió cuando un rayo iluminó el cielo, dejando ver sus podridos dientes- déjeme que le abra la puerta.

Asentí nerviosa y me aparté un poco. De uno de sus bolsillos sacó un gran llavero con al menos veinte llaves, buscó una en especial. Una llave de bronce, antigua, muy antigua.  Andando a pequeños pasos, cojeando,  abrió el gran cierre de la puerta metálica, la cual se abrió sola. Abrí los ojos asustada, esto me parecía una película de terror. Cogí mi maleta del húmedo y embarrado suelo, y fui entrando poco a poco. Los árboles sin hojas, parecían susurrar con el viento, riéndose de la nueva estudiante, mientras la lluvia empapaba sus zapatos y su maleta. No había verde, todo era gris, tampoco habían flores, pero si había una hermosa fuente en el centro del camino. Me acerqué y observé mi reflejo. El agua era roja como la sangre. Me alejé rápidamente y no lo soporté más corrí como loca hasta la entrada.  Mi respiración estaba agitada de tanto correr, aunque no lo pareciese era enorme sus jardines.  Cerré mi negro paraguas de Micky Mouse y entré en el edificio.  Una enorme sala redonda de suelo empedrado e iluminada con antorchas, fue lo que me encontré. Parecía estar en un castillo medieval, y era verdad, desde afuera se podía ver el edificio con todo su esplandor.

-Bienvenida señorita Santana, por favor venga conmigo-dijo una mujer morena trajeada con unas extrañas ropas.

Asentí. Cada vez era más extraño.

 

sábado 2 de mayo de 2009

¿Quiero ser cómo tú?

Camino por los pasillos de la escuela, observando cada movimiento tuyo, cada una de tus expresiones, incluso tu mirar y hablar. A la gente le agradas, eres inteligente y dulce, no como yo que soy tan frío como un témpano de hielo. A veces pienso que me gustaría ser como tú, para estar a tu lado...

-"No me gustan los chicos fríos"-dijisteis una vez, sin maldad, sin embargo tus palabras me hirieron, por que tu a mí si me gustas.

Estoy intentando ser menos borde y frío con los demás, pero es difícil; porque así soy yo. Incluso cambié mi forma de vestir por ti, dejando mi habitual ropa negra por una camisa blanca y unos vaqueros azul marino, combinados con unas deportivas.
Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba. El problema no soy yo, sino tu y tus gustos. ¿Por qué cambiar sino seré yo mismo?
Me miras y sonríes. Te gusta Al, no Alex... yo no te gusto. 
Niego con la cabeza y me miras confusa, te doy mi última sonrisa y me marcho.
Voy hacia mi verdadero yo...


jueves 5 de marzo de 2009

Luna Carmesi 2

No se cuanto tiempo estube corriendo sin cesar, alejandome de aquella escena en mi mente. Que desgracia que solo fuese en mi cabeza y no en la realidad. Mi cuerpo no respondía, no quería.
Aquel muchacho tan tierno, era en realidad un asesino, el spicopata que asesino a mi familia y a inumerables vidas...
De mis ojos brotaban lágrimas sin cesar. Presenciar aquello era una tortura.

-¿Por qué?-pregunté entre lágrimas.
-Si te lo dijera..no te gustaría-sonrió amargamente al decir aquello y lo que dejó ver me asustó más aún.

Dos colmillos sobresalian de su boca como dagas ensangrentadas...
Era un vampiro...
De nuevo sonrió con amargura y lo siguiente que paso fue confuso. De pronto el se posó a mi lado y mi vista se comenzó a nublar.

-Allan...

Caí desmayada en sus brazos y ya no supe más de él.
A la mañana desperté en mi cama y desde entonces no lo he visto...y debo de decir que aunque sea diferente y beba sangre...lo hecho de menos.
Ojala lo pudiera volver a ver...
¿Por qué te das cuenta de cuanto aprecias algo es cuando lo pierdes?

miércoles 4 de marzo de 2009

Misrring

Abrí los ojos y un nuevo comienzo apareció ante mí. Los ojos de mi creador me miraron sonrientes y me dio la mano, cosa que yo en ese momento no entendí y no hice lo mismo.

-¿Cuál es tu nombre?-preguntó el muchacho adolescente.
-Me llamo Catherine Miler...

Estaba en una sala blanca con instrumentaria médica, conectada a unos cables. ¿Qué hacía yo ahí?

-¿Cómo te sientes?

La pregunta quedó sin respuesta y el quedó desconcertado.

-¿Qué es lo que sientes Catherine?
-Nada...

Parecía como si le hubiese caido un balde de agua fria y que no se creyera lo que acababa de decirle.
Todo era tan extraño...
Estamos en el año 2000 y soy el primer robot humano que se ha creado en la historia. Mi creador es un muchacho genio de 15 años llamado Joshep, licenciado en Harvard.

-¿Nada?... ¿no sientes?

No le respondí, me quedé en silencio mientras el me desconectaba y me liberaba de aquellos cables que me impedian moverme con libertad.

domingo 1 de marzo de 2009

video

¿Alguna vez habeis tenido un día de lo más asqueroso? Pues mucho peor que el despertar de este video no creo xD
Lo dejo para que lo veais (aunque nadie lee este blog xD)
Ojala alguien me escriba algun comentario...la gente no me pone... *depresion*

Bueno hoy no tengo ganas de escribir, asi que nada de la china
Solo dejo este video xD

lunes 16 de febrero de 2009

En tu música veo tu cantar

Cuando enciendo el ipod y una de tus canciones empieza, los sentimientos que pensé que había olvidado, vuelven a mí una vez más. Estoy escribiendo, haciendo un resumen para mañana. Me concentro en el trabajo, sí, pero más me concentro en tu cantar.
¿Por qué me torturas de esta manera? Se que no existes, déjame en paz. Solo eres un sueño, un sueño que he de borrar.
Pero...
Todo esto lo se, sin embargo no lo puedo hacer. 
¿Por qué? 
Pienso que no deseo librarme de tus brazos, que por las noches me rodean; de tu mirada, de tu dulce sonrisa.
No deseo librarme de ti y a la vez sí. 
Deseo tenerte, sin embargo tu no estás. 
Lo mejor es olvidar.

"La vida es un libro, si deseas olvidar alguno de sus recuerdos, solo debes arrancar la página adecuada e iniciar una nueva"

jueves 27 de noviembre de 2008

Luna carmesi

La mañana pasó veloz en comparación con otros días. El sol estaba alto en el firmamento, indicando la hora de comer. Los comercios hacian una pequeña pausa, los restaurantes abrían sus puertas y la gente se dispersaba.
Estaba feliz, ya que tendría la oportunidad de verle. Estos días estubo faltando mucho al instituto, por lo que iba a su casa a darle los trabajos de la semana. Nunca me dijo donde vivía ni nada sobre su familia. No le gustaba hablar de ello, por lo que le pedí al director su dirección. Vivía en un pequeño piso del centro de la ciudad, vivía en plena ciudad.
Paseé largo rato hasta llegar a la puerta de su piso. Dejé la bolsa con un te de hierbas y la hojas de ejercicios en el suelo y llamé. No contestó. Llamé repetidas veces, pero nada, por lo que esperé. Al cabo de una media hora, me resigné y me fui de allí.
Pasé el día entero paseándome por la zona, mirando tiendas y puestos de comida, mientras lo buscaba con la mirada.
No hubo suerte y la noche llegó, tendiendo un manto de estrellas en el cielo.
Fui cruzando calles, hasta llegar al parque central de la ciudad. Debía coger ese camino para llegar antes a mi casa.
La luna estaba esplendida esa noche, aunque no estubiese aún entera, irradiaba belleza.
Miré mi reloj y vi que ya era tarde, por lo que me apresuré en salir. Y en el instante en que crucé la verja de hierro, escuché un grito ensornecedor, haciéndo que se me pusiese la piel de gallina y las pupilas se me dilatasen del terror.
Lo primero que pensé fue en huir, pero luego pensé en la persona que gritó y fui corriendo hacia donde procedía el grito. Sabía hechiceria y magia, podía proteger a esa persona de lo que fuese que la atacaba.
Lo que vi, hizo que mi alma se revolviese en agonía.
Allan se encontraba mirando el cuerpo inerte de un muchacho joven, con las manos ensagrentadas, sujentando una especie de arma afilada alargada. Era una guadaña...
Retrocedí, pisando unas hojas secas, haciendo que se fijase en mí. Su mirada me recordó, a la que vi aquel fatidico día...

Flash Back

El niño rubio, hizo desparecer su arma, mientras mis padres daban sus últimos alos de vida, antes de precipitarse contra el suelo. Al verlo las lágrimas salieron a borbotones de mis ojos, inundando mi rostro. Corrí hasta sus cuerpos y los abracé en un intento de creer que aún vivían. Él lo presenció todo, observándome. Yo le devolví la mirada llorando amargamente...

Fin del Flash Back

Sus ojos eran tan inexpresivos como el propio hielo...